El tiempo pasa imperceptible, misterioso, los segundos,
Uno a uno mueren, dejando a su paso los minutos
Y estos a su vez las horas,
Así sucesivamente pasan los meses y los años,
Como un romance onírico,
En el cual se vive y se muere al mismo tiempo,
Las lágrimas y la risa se unen en una misma,
A veces mostrando, a veces ocultando, lo que se lleva dentro
Queriendo o resistiendo, el tiempo pasa con una burlona risa,
Y es así, el ciclo se completa, y henos aquí, más viejos,
En el mejor de los casos más sabios, recordando el pasado
Recordando... aún cuando esto provoque el llanto,
Recuerdos tan distintos, tan iguales, tan a temporales
Tan desgarradores como cercanos...
Pues aún con todo y tiempo, se han inmortalizado,
Miradas, sonrisas, juramentos y palabras,
Tan distintos, tan iguales,
Quién diría si volteamos atrás, que esto pasaría
El ciclo termina como empezó,
Con sueños, anhelos y sentimientos,
Unos más rotos que otros
Pero ambos igual de tangibles,
Tan reales tan dolientes, tan agradables
Sometidos al yugo del recuerdo,
Sin importar el engaño, la crueldad y la mentira,
Los fantasmas y sombras del ayer
Regresan a danzar alrededor,
Mientras acordes y recuerdos,
Conforman una lejana cantata que se aferra al corazón,
Aún cuando esto lo destroce aún cuando esto lo enferme...
Pues son los sentimientos, los que lo llenan,
Aún cuando esto represente agonía
El tiempo pierde su jurisdicción,
Y los sentimientos, reinan en una total anarquía,
Haciendo de su rehén al alma,
Que aún cuando su dolor implique,
Gustoso acepta los recuerdos del antiguo amor profesado,
Aún cuando sean tan iguales y tan diferentes
Dos octavas de la misma melodía,
Perdidas en un punto del espacio, tiempo
Dejando al corazón en un callejón sin salida.